La Autoridad del Canal informó que disminuyó el número de embarcaciones que cruzan la vía interoceánica, debido al fenómeno de El Niño y al riesgo de escasez de agua. Además, no descarta nuevas reducciones si la sequía continúa.
La ruta depende del agua dulce de sus lagos para operar las esclusas, y sus niveles han bajado con la llegada de El Niño. Por eso, las autoridades también limitaron la profundidad de calado de los buques, lo que puede implicar menor carga por embarcación. Las lluvias de los próximos meses definirán si se requieren más restricciones.
Al ser una vía clave para una parte importante del comercio marítimo mundial, estas medidas pueden generar demoras o cambios en rutas y tiempos de tránsito. Conviene planificar con anticipación las operaciones de comercio exterior.
Por ahora no se prevé una situación tan severa como la de la sequía de 2023-2024.
Fuente: Al Jazeera (AFP y Reuters)


